miércoles, 29 de abril de 2015

Dicen en "Te interesa" que

"La esperanza de vida podría aumentar en 4,2 años de medio si se realiza unos 300 minutos semanales de ejercicio físico."
4,2 años y medio más... Qué cansancio.

sábado, 11 de abril de 2015

Mierda de vida

Estoy hasta el coño de pensar en todo lo que no me gusta.
Hasta el coño.
Hasta los cojones.
Hasta el culo.
Hasta el infinito y más allá.
Me pregunto por qué le damos ea importancia desmesurada a lo que no nos gusta cuando estamos disfrutando del camino.

jueves, 9 de abril de 2015

Gobierno y aborto.

Un señor del gobierno dice que el aborto no es un derecho y que limitándolo/prohibiéndolo ayudan a acabar con "el trauma de las mujeres".
Me pregunto si abortar en unas condiciones pésimas y sin apoyo no es un drama.
"Trauma para las mujeres".
Me satura cada vez más la gente que intenta imponer sus creencias religiosas a los demás.
Yo no le doy el coñazo a nadie con mi mierda atea, por qué cojones no nos dejan en paz con sus creencias?

martes, 7 de abril de 2015

Zulux

Cabrón, da señales de vida.
Te echamos de menos.

En la biblioteca.

Me pregunto en qué momento alguien decide que está bien ponerse a comer un kebab con su salsa, sus patatas, su refresco con hielos y su par de cojonacos, en la biblioteca.

domingo, 5 de abril de 2015

"Otro día en el mundo" - Vetusta Morla.

Después de un "comienzo complicado" con una mudanza larga y ruidosa, discusiones, portazos, gente subiendo, bajando, noches ruidosas... Me he "reconciliado"con nuestros nuevos vecinos de arriba, tienen la música alta pero, al menos, me gusta.

Recomendación musical del día: "Un día en el mundo" - Vetusta Morla

sábado, 4 de abril de 2015

"Fifteen million credits"

Llevo años persiguiendo un sueño.
Años.
Parada delante de la puerta, a punto de entrar, sudando por la carrera para llegar a la hora, mojada por la lluvia porque con las prisas había olvidado coger algo que me protegiera, con los pies destrozados, cagándome en el taxista que no me quiso llevar desde la estación porque "eso está demasiado cerca"; miré a mi alrededor, cogí aire, me di cuenta de lo bonita que era la plaza que me rodeaba, me recompuse un poco, lo suficiente para tener un aspecto  medianamente decente y entré.
En seguridad me preguntaron con quién y a qué hora tenía cita, respondí y el hombre puso cara de extrañeza, me redirigió a recepción.
Allí se repitió el proceso hasta que, a una de las mujeres de estaban en el mostrador se le iluminó la cara y me dijo que le había equivocado de día.
El día correcto allí estaba, con toda esa gente, esa parafernalia, viendo el futuro deseado desde primera fila.
Al fin.
Al fin?
Me pregunto si algún día dejaré de ver todo como una gran mentira.
Un gran montaje.

jueves, 2 de abril de 2015

Haciendo tiempo en una cafetería.

- Hola, tú debes ser A.
- Sí, y tú J.
- Sí, encantado.
A. coge una de las sillas de mi mesa sin preguntar y se sienta en la mesa con J.
A: ¿Llevas mucho tiempo aquí?
J: No, estoy de vacaciones, ahora vivo en Londres.
A: Como te habrá comentado L. yo estoy pensando irme.
J: ¿A trabajar?
A: No.
J: ¿A aprender inglés?
A: No. No sé...
J: A que te dé el aire, como hice yo.
A: Sí, claro. 
J: Claro.
A: El tema es que iba a ir a casa de un amigo pero me ha dejado con el culo al aire.
J: Vaya.
A: L. me comentó que tú podrías ayudarme.
J: Sí, yo estoy en una residencia y la verdad es que está bien, me llevo bien con el director, podría comentarle tu caso.
A: Pues te lo agradecería porque me urge y no sabía qué hacer ya, un hotel es demasiado caro.
J: Claro. ¿Cuándo llegas y cuánto tiempo quieres estar?
A: La semana que viene, ya ves...
J: Uf, sí que corre prisa.
A: Sí, y estar... ¿Cuánto pagas tú por la habitación?
J: Yo 15 libras/noche por una habitación individual pero porque soy amigo del director y he acordado estar bastante tiempo.
A: Eso estaría bien.
J: Apunta mi número y comentamos por whatsapp lo que me diga éste hombre. Me voy el domingo porque tengo que trabajar el lunes, así que el mismo domingo o el lunes te diré algo.
A: ¡Ah, pero estás trabajando!
J: Sí, me salió algo y ya ves...
A: ¡Qué bien!
J: Sí.
A: Yo tengo una entrevista en un sitio en el que entró un colega hace unos meses.
J: ¿Allí, en Londres?
A: Sí.
J: Ah, qué bueno, a ver si tienes suerte. ¿De qué?
A: En una cadena de cafeterías. A ver... Oye, tengo que dejarte, que tengo que ir a comprar unos zapatos para las entrevistas. Muchísimas gracias, ¿eh? Seguimos hablando.
J: Claro, encantado. Domingo o lunes te cuento. Mucha suerte.
A: Gracias.
J: Chau.
A: Chau.

Pena de psicólogos que nos ayuden a asumir y reconocer en voz alta que somos pobres. Yo lo soy, no me cuesta asumirlo ni decirlo, quizás Londres sea la próxima parada.