domingo, 29 de julio de 2012

1Q84 - Primer libro: Abril - Junio. Haruki Murakami.

- ¿Tú le tienes miedo a algo?.
- Claro que sí -respondió Aomame-. A lo que más miedo le tengo es a mí misma. A no saber qué es lo que voy a hacer. No saber qué estoy haciendo en un momento dado.
- ¿Y qué es lo que estás haciendo ahora?.
Aomame observó durante un rato la copa de vino que tenía en la mano.
- Ojalá lo supiera -dijo Aomame alzando la cara-, pero no lo sé. Ni siquiera estoy lo suficientemente segura de mí misma como para saber en qué mundo o en qué año estoy.
- Estamos en 1984 y esto es Tokio, Japón.
- Ojalá pudiera afirmarlo con tanta seguridad como tú.
- ¡Qué raro! -exclamó Ayumi, riendo- Ahora mismo, ¿no eres capaz de afirmar o de convencerte de un hecho tan obvio?.
- No sé cómo explicarlo, pero para mí no es un hecho tan obvio.
- ¿De veras? -dijo Ayumi, asombrada-. Aunque no entiendo nada de lo que sientes o el estado en el que te encuentras, sea cuando sea, o estés donde estés, siempre habrá alguien a quien amas profundamente. A mí me das una envidia terrible. Yo no tengo a nadie así.
Aomame posó la copa de vino sobre la mesa. Se limpió ligeramente la boca con la servilleta y habló.
- Quizá tengas razón. Independientemente del momento que sea, o de dónde me encuentre, siempre querré verlo. Me muero por verlo. Eso es lo único cierto. Es lo único de lo que puedo estar segura.

viernes, 13 de julio de 2012

El día de la ingenuidad.

Si el día 11 fue el día del recorte ayer y todavía hoy son el día de la rabia y la ingenuidad.
Otra vez reiremos por no llorar.
Personas preguntándose si el gobierno tiene corazón, si dormirá tranquilo, si son tontos... Pues lo siento, pero probablemente no sean tontos, habrán dormido a pierna suelta y no, para los que no son de "clan", no tienen corazón.
Es jodido, pero es cierto y hay que asumirlo.
Vivimos en una sociedad oligárquica comandados por una casta que jamás han tenido que bajar a los "lodos de la realidad" del currito, y que no tiene ni la más mínima intención de hacerlo.
Desde la crisis de 1876 se sabe que la "mano invisible" de Adam Smith no funciona, gracias a Keynes y a su idea cojonuda de que a veces es necesaria la intervención del estado para regular sigue en pie todo este chiringuito. Si hasta la misma patronal pidió un paréntesis en el libre mercado (luego descubrirían que no sólo no les hizo falta sino que les vino de puta madre la crisis). Polanyi ya nos advirtió que el neoliberalismo era una utopía destructora de los cimientos de la sociedad democrática.
Existen dos mundos, el de los esclavos y el de los amos. Actualmente es políticamente incorrecto hablar de genocidios, pero no os quepa la menor duda de que los amos harán lo posible por aislar (en el mejor de los casos) a los esclavos que les "sobren", a los que no les resulten "productivos".
¿Os parece demasiado fuertes los términos?. Pensad en grandes partidos políticos endeudados hasta las orejas con créditos bancarios. ¿Tú le dices a tu banco que no te sale de los huevos pagarle la hipoteca?. Pensad en una clase política que jamás ha tenido que comerse el orgullo por 400 cochinos euros porque necesitaban un trabajo, porque son "hijos de", "amigos de", chorizos profesionales (no todos, todo hay que decirlo), gente que jamás ha pasado una puta estrechez. En medios de comunicación en manos de grandes empresas que repiten como un mantra que no hay otra opción, "no hay otra opción", "NO HAY OTRA OPCIÓN"; mientras acallan voces discordantes, información interesante para la población pero no para la empresa que posee ese periódico, esa televisión. En personas que lucharon en contra de la dictadura acojonadas pensando que si nos salimos de esta mierda de sistema bipartidista (por no decir directamente biMIERDISTA) caeremos en un abismo (que no sé vosotros, pero yo cada vez lo veo más cerca). Dirigentes políticos con evidentes intereses contrarios no sólo a los intereses de la población, sino contra la población misma. ¿Sigo?.
Me han enseñado que mi libertad termina donde empieza la del otro, que hay que respetar a los demás pero que el respeto es un camino de doble sentido, que los impuestos hay que pagarlos porque significa beneficios para todos, que si te pillan cagándola, pagas; que hay que luchar por lo que uno cree; que trabajando puedes llegar lejos; que la educación, la integridad, la amabilidad y la honestidad son joyas que atesorar, mimar y desarrollar... etcétera, etcétera.
He sido una ingenua pero parece que estoy empezando a abrir los ojos.
Ayer, de camino a mi "mierdicurro", oí en Radio3 esta canción, estaba nublado pero logró que pareciera que salía el sol.