viernes, 25 de febrero de 2011

Basado en hechos reales.

P. tiene 61 años, lleva trabajando en la empresa desde 1974. Es una sociedad anómima, el volumen de negocio es importante pero siempre ha tenido un marcado acento familiar. De hecho, cuando entré a trabajar ahí me sorprendía que, menos el departamento comercial, el resto llevara en la empresa sino el 100%, el 95% de su vida laboral.
La empresa ha sido comprada por la competencia.
Los nuevos jefes han llamado a P. -la primera de bastantes- al despacho.
- No te queremos con nosotros.
- Llevo aquí desde el 74, ¿por qué?.
- Mira, tienes dos opciones, por las buenas te damos 30 días por año, por las malas, 20.
- ...
- Tú decides.
Y así hasta cinco personas, y sólo era el primer día.

jueves, 24 de febrero de 2011

Siempre he sido "europeísta" convencida, hasta ahora.
Siempre he creído en el poder de la política, hasta ahora.
Leo la prensa, veo las noticias de la tele (poco, si voy a comer a casa de mis padres), oigo a los políticos, a los sindicatos, a la gente... Y ha sido como cuando sospechas que te ponen los cuernos pero no te lo quieres acabar de creer. He pasado por ello, pasado el estupor inicial llega la mala hostia. Y vaya si te lo crees...
Las instituciones son unos monstruos que pagamos entre todos y que se supone mantienen el sistema (no hay que preguntarse por qué cojones no se ponen de acuerdo para reaccionar antes lo que está ocurriendo en el mundo islámico, básicamente porque todos estuvieron/estuvimos de acuerdo en mirar hacia otro lado porque nos venía bien). Los políticos que se supone elegimos, pero que definitivamente mantenemos, son una panda de anormales que viven en un mundo paralelo ideal al servicio del mercado. Los grandes sindicatos viven para el sindicato, no para el trabajador. La gente está estupidizada viendo la mierda de la tele que hay, la propaganda que publican los periódicos, que comentan en la radio (sólo hay que ver el viraje de la Cadena Ser).
Mientras no nos quiten nuestro pisito, nuestro cochecito, nuestro viajecito... ¿Recordáis lo bonito y barato que era ir a Túnez?. ¿Y a Egipto?. ¿Y lo bonito y democrático que es Marruecos?. Y Libia no era un destino popular, pero Gadafi regala(ba) unos caballos cojonudos y era muy simpático con esa ropa, ese look y ese harén de vírgenes con el que viajaba, por no hablar del petróleo de puta madre que tiene. Qué exóticos estos moritos, tú. Y qué emoción nos entra cuando vemos un hombre llorando en Túnez dando las gracias, lo pegamos en nuestro muro de Facebook y nos sentimos solidarios y reflexionamos el tiempo que nos lleva darle a "Enter". Eso sí, que no insistan demasiado en las noticias, es desagradable que nos jodan la hora de comer o de cenar sistemáticamente. Llegas tarde a casa (cada vez más) y lo que menos te apetece es que te hagan pensar, que te hagan sentir incómodo o mal. Tienes derecho.
Además, aquí todos los políticos son unos chorizos, son todos iguales. El sindicato, ese al que nunca te has afiliado pero al que sólo has acudido cuando tenías un problema y luego te has olvidado, te tiene que sacar las castañas del fuego... ¡Ah, coño, es que vive de subvenciones!. No eres tú quién le paga. ¿Te sigues preguntando por qué no valen para nada?. De todas formas aquí NO somos como esos moritos musulmanes tan salvajes, esperas que la Unión Europea no permita que se nos llene esto para robarnos el poco trabajo que tenemos, los pocos beneficios sociales que nos quedan. Porque todo hay que decirlo, aquí no es como allí, aquí se vive bien y estamos civilizados.
Da igual que cada vez seamos más gordos, más idiotas, más incultos, que tengamos menos derechos, que seamos la primera generación que va a vivir peor que sus padres, vivimos en esa burbuja cada vez más fina, en esa ilusión de libertad.
Ahora la pregunta es, ¿cuánto crees que tú que esta vida digna va a durar?.
¿Hasta dónde vas a dejar que te acojonen?.
¿De verdad piensas que no tienes ninguna responsabilidad?.

miércoles, 23 de febrero de 2011

23F - II

Me pregunto cuántos menores de 25 o 30 años saben algo del golpe de estado, si es que saben que lo hubo, claro. Sinceramente, no sé si quiero saber la respuesta.

30 años del 23F

Me pregunto cuántos menores de 25 o 30 años saben algo del golpe de estado. Sinceramente, no sé si quiero saber la respuesta.

martes, 22 de febrero de 2011

sábado, 19 de febrero de 2011

No lo veo tan lejano.

Me refiero a Berlusconi.

Espero equivocarme.

Escuchando la noticia de la nueva quiebra de las empresas de Ruiz Mateos, me he preguntado cuánto tiempo tardarán los que han tirado la pasta comprándole pagarés en pedirle al gobierno que le devuelva lo que han perdido.

viernes, 18 de febrero de 2011

Ya sé por qué cojones no le quería coger el teléfono a la pesada aquella que me estaba dando por saco hace unas semanas. Normalmente no respondo porque paso del móvil, pero a esta tía no le respondía porque no me sale del chumi y ya sé por qué no me apetece verla o hablar con ella: porque lo convierte todo en una puta competición.
Si le cuento que mi ahijado es un puto encanto y una monada, su sobrina más. Si me pregunta por mi ruptura y le digo que fue una pesadilla la suya una pesadilla al cuadrado (ahí es cierto, su ex se merecía que le cortaran los huevos con el cuchillo de la mantequilla), si le digo que cuando estoy nerviosa se me cae el pelo, a ella mechones, y hasta el pelo de la sobaquera y del chichi, si me pregunta por mi pareja y le digo que es encantador y muy atento ella tiene un admirador que lo supera y casi la acosa, a pesar de estar casado.
Y me parece estupendo, y me alegro por ella, pero me cansa de cojones. Parece Pili, la prima "tocagüevos" de Celia y Cuchifritín, siempre gritando "¡Y YO MÁS!".

martes, 15 de febrero de 2011

El hundimiento.

Mis padres son personas luchadoras, la verdad es que han trabajado toda su vida como cabrones, nadie les ha regalado nada; a mis hermanos y a mí siempre nos han transmitido la idea que el esfuerzo y el trabajo es el medio para conseguir lo que queremos; siempre han creído que un mundo mejor es posible, organizándote, luchando.
Voy a comer con ellos y estamos viendo las noticias.
Malaputa: Mierda de país, da igual PP, PSOE...
Madre: Es lo que hay, hija.
MP: No, no es lo que hay, dan ganas de largarse.
Padre: ¿A dónde?.
MP: No lo sé, el norte de Europa a lo mejor, no lo sé.
Él se encoge de hombros y suspira.
M: Sí, pero seguirás siendo española.
MP: Si encuentro un país medianamente decente pediría la nacionalidad, que le den por culo a España, este país está perdido, no se puede hacer nada por él.
P: Ya...
"Ya...". Normalmente esto habría encendido un debate, pero mi madre se quedó callada y mi padre dijo "ya..."

miércoles, 9 de febrero de 2011

Duda dudosa.

Ahora que se va a aprobar la llamada Ley Sinde, ¿me cerrarán esta mierda de blog por decir que esta señora pasará a la historia como una censora de mierda?.

Cogiendo aire para saltar...

Malaputa: Ya, pero la sensación me puede, es más que un pensamiento, me supera...
Ella: La mente nos engaña constantemente. Nos miente, Malaputa, nos miente. Uno es lo que es y luego tiene pensamientos y sensaciones. Realmente eres tú quién decide.
MP: ¿Y cómo los aparto?.
E: ¿Tú sabes lo que quieres?.
MP: Claro.
E: Entonces, cuando aparezcan, te los metes en el bolsillo.
MP: Ok, los apartaré a manotazos.


miércoles, 2 de febrero de 2011

En la tele.

Siempre me ha llamado la atención la gente que aplaude a políticos corruptos (por ejemplo, Camps en Valencia, Berlusconi en Italia, y demasiados "etcéteras" en demasiados lugares), siempre me he preguntado cómo el pueblo puede aplaudir al que le putea y le roba. ¿Será que ellos mismos harían lo mismo si estuvieran en el mismo puesto que el político corrupto?.
Lo que está claro es que el problema no es sólo de la clase política.
Y si es así, nos vamos a la mierda, tardaremos más o menos, pero nos vamos a la mierda.
Os recomiendo ir comprando oro para cuando esto explote.

martes, 1 de febrero de 2011

El año pasado, el 2010 para los desorientados, comenzó viendo "Happy together" de Wong Kar Wai, sola en el sofá. Disfrutaba de una ruptura laaarga y tortuosa, como la misma relación.

La foto está tomada en noviembre, echaron la peli en La 2. Estaba feliz, pero la película vale la pena.
Este año, el 2011, comenzó así:

Mi actual pareja me arrastró de la comida familiar en casa de su abuela y me llevó de picnic a la playa, té calentito en un termo, galletitas, bombones y mimos.
A veces me preguntan si me acuerdo de mi ex, ¿estando en la gloria uno se acuerda de cuando estaba en la mierda?. Así que al final respondo riendo y diciendo: "¡ni de coñas!".