sábado, 17 de julio de 2010

Que digo yo...

Si empezamos a permitir que un médico que trabaja en la sanidad pública empiece a objetar por temas como el aborto, dentro de unos años también permitiremos que algún médico se niegue a hacer una transfusión de sangre o se niegue a que tocar a pacientes del género contrario.