martes, 16 de marzo de 2010

Por cierto.

Mientras me aburro y no duermo, me entretengo con esto:



¡¡MUAHAJAJAJA!!.

Es sólo martes.

Son sólo las cuatro de la tarde y me muero de ganas de irme a dormir, sin embargo, luego me meto en la cama y no pego ojo.
¿Creeis que el gimnasio me ayudará a aliviar el insomnio?.

sábado, 6 de marzo de 2010

Calor de hogar.

Anoche llamaron a la puerta por error, estaba terminando de ver una serie en internet, al cerrar la puerta y volver al fondo del piso vi mi casa, estaba limpia, recogida, hacía calorcito, olía a pastel de chocolate haciéndose en el horno y del fondo, venía un olor a té de vainilla y caramelo riquísimo y fui consciente de que estaba calentita, cómoda, tranquila y me sentí de puta madre.
Feliz.

viernes, 5 de marzo de 2010

Haciendo piña...

Camino hacia el cajero automático viendo cómo se hincha y se mira en el reflejo de los escaparates.
- ¿Te he dicho que me quiero apuntar al gimnasio?.
- ¡¿Sí?!.
- Sí.
- Yo me he apuntado hace mes y medio...
- Jajaja, se te nota...
- Pues sí, tía, ¡dentro de tres meses ya me podré meter a gigoló! Jajajaj.
- Jajaja.
- ¿A cuál te quieres apuntar?.
- A Termalia.
- ¡Joder, es al que voy yo!.
- Coño. ¿Qué vas por la mañana o por la tarde?.
- ¡Mañanas!. Siempre por la mañana, incluso fui el domingo.
- Sí que le has cogido afición.
- ¿Quieres que vayamos juntos?. A mí me da palo ir solo.
- ¿En serio vendrías conmigo?.
- ¡Claro, Malaputilla!. ¿Para qué están los amigos?.
- Ooooh, de puta madre, cuánto te lo agradecería, corazón... ¡Cuento contigo, entonces!.
Nos abrazamos.
- Claro, niña, así uno tira del otro.
- ¡Genial!. A ver si me matriculo esta semana y empezamos.
- Vaaaale. ¿A qué hora irás?.
- Pues a primera, a las siete de la mañana, que yo entro a trabajar a las nueve.
- ...
- Sigue en pie...
Y cogiendo aire y frunciendo el ceño respondió con un par:
- Eeeeh... esto...
- ¿Verdad?.
- Síiiii... Sí, sí, sin problema, tú me llamas, me despiertas y punto.
- JAJAJAJAJA.