domingo, 21 de noviembre de 2010

Réquien por un campesito español - Ramón J. Sender

-Eso es verdad. Pues bien, yendo al sunto, parece que el señor duque está dispuesto a negociar con usted -dijo don Valeriano.
-¿Sobre el monte? -don Valeriano afirmó con el gesto-. No hay que negociar, sino bajar la cabeza.
Don Valeriano no decía nada, y Paco se atrevió a añadir:
-Parece que el duque templa muy a lo antiguo.
Seguía don Valeriano en silencio, mirando al techo.
-Otra jota cantamos por aquí -añadió Paco.
Por fin habló don Valeriano:
-Hablas de bajar la cabeza. ¿Quién va a bajar la cabeza?. Sólo la bajan los cabestros.
-Y los hombres honrados cuando hay una ley.
-Ya lo veo, pero el abogado del señor duque piensa de otra manera. Y hay leyes y leyes.
Paco se sirvió vino diciendo entre dientes: con permiso. Esta pequeña libertad ofendió a don Valeriano, quien sonrió, y dijo: sírvase, cuando Paco había llenado ya su vaso.
Volvió Paco a preguntar:
-¿De qué manera va a negociar el duque? No hay más que dejar los montes, y no volver a pensar en el asunto.
Don Valeriano miraba el vaso de Paco, y se atusaba despacio los bigotes, que estaban tan lamidos y redondeados, que parecían postizos. Paco murmuró:
-Habría que ver qué papeles tiene el duque sobre esos montes. ¡Si es que tiene alguno!
Don Valeriano estaba irritado:
-También en eso te equivocas. Son muchos siglos de usanza, y eso tiene fuerza. No se deshace en un día lo que se ha hecho en cuatrocientos años. Los montes no son botellicas de vino -añadió viendo que Paco volvía a servirse-, sino fuero. Fuero de reyes.
-Lo que hicieron los hombres, los hombres lo deshacen, creo yo.
-Sí, pero de hombre a hombre va algo.
Paco negaba con la cabeza.
-Sobre este asunto -dijo bebiendo el segundo vaso y chascando la lengua- dígale al duque que si tiene tantos derechos, puede venir a defenderlos él mismo, pero que traiga un rifle nuevo, porque los de los guardas los tenemos nosotros.
-Paco, parece mentira. ¿Quién iba a pensar que un hombre con un jaral y un par de mulas tuviera aliento para hablar así?. Después de esto no me queda nada que ver en el mundo.

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