viernes, 12 de noviembre de 2010

No puedo dormir.

Desde que leí a última hora de la tarde que un hombre se había ahorcado en plena calle porque en unas horas lo echaban de su casa junto a su esposa y su hija por no poder pagar el alquiler no dejo de darle vueltas al asunto.
No puedo dejar de pensar en eso.
No se me va de la cabeza.
Sólo en mi ciudad hay casi 20.000 viviendas ¡VACÍAS!, ¿cuántas habrá en Hospitalet de Llobregat?.
¿Qué cojones nos pasa cuando preferimos que una familia duerma debajo de un puente a tener un piso vacío sin usar?.
¿En qué nos hemos convertido?.
¿Qué nos hace falta para reaccionar?.

3 comentarios:

Glòria dijo...

Eso es lo que pasa, no hemos convertido lo que vemos en NADA. El padre "colgado" ha pensado que sería una solución, el descansaria y a su familia, su desesperación quizás la ayudaria. El sistema está podrido, y nuestra individualidad en la supervivencia nos acorrala. Eso si, ha venido el papa (lo pondré con minuscula)y sin ninguna vergüenza se publican las cifras que ha costado. Estamos salvados!!

Anónimo dijo...

totalmente de acuerdo con el comentario anterior!. A tu pregunta ¿Qué nos hace falta para reaccionar?
la verdad no lo sé solo se que en la historia los sistemas socioeconomicos tienen un periodo de +- 250 años, creo que hemos regresado un poco al feudalismo, ya lo decia Jello Biafra, New Feudalism, la respuesta la desconozco

Ada Gavner dijo...

A mi lo que realmente me asusta es yo misma. Yo también leí la noticia y lo peor fue darme cuenta de que me había quedado igual, es como si ya estuviera insensibilizada ante desgracias así.