sábado, 17 de julio de 2010

Que digo yo...

Si empezamos a permitir que un médico que trabaja en la sanidad pública empiece a objetar por temas como el aborto, dentro de unos años también permitiremos que algún médico se niegue a hacer una transfusión de sangre o se niegue a que tocar a pacientes del género contrario.

8 comentarios:

Okok dijo...

O de otro tono de piel, o de otro equipo de fútbol...

Ada Gavner dijo...

Ay, me parece un tema taaaan delicado...

Micropene dijo...

Por esa regla de tres los profesores podrían objetar conciencia para no enseñar según qué asignaturas o pasajes de la historia. Y los policías a no intervenir en según qué movidas que les den mal rollo. Y los militares (que también son funcionarios a sueldo del Estado) a no acudir a según qué conflictos.

Anónimo dijo...

Y vosotros erais los que defendíais a los objetores de conciencia en la mili?

A ver en que coño quedamos. Eso se llama hipocresía. No queríais libertad.....

Mr.Celofan dijo...

Yo si fuera médico nunca me negaría a tocar a alguien del sexo contrario.

Bueno, me negaría si no estuviera buena.

malaputa dijo...

Pues es muy fácil, que hagan lo que les salga del nabo en la privada... Pero si curran en la pública, a la puta calle.

Ireneu dijo...

Esa es la perversión de parte de la derecha, las leyes se han de cumplir siempre y cuando les vaya bien a ellos. ¿Quieres mayor hipocresía que esa?

Por cierto, gracias por la visita, Malaputa, yo también me alegro mucho de que tú también estés activa. Los viejos blogueros nunca mueren! ;-)

Anónimo dijo...

Es muy sencillo, porque cuando decidí ser Médico, lo hice para salvar vidas, no para acabar con ellas.

Antes parado que asesino. ¿Debe un soldado cumplir una orden de ejecutar a un prisionero indefenso?

Panda de hipócritas!!

No hay mayor abominación que el aborto: Matar al más indefenso, su propia madre....