viernes, 5 de marzo de 2010

Haciendo piña...

Camino hacia el cajero automático viendo cómo se hincha y se mira en el reflejo de los escaparates.
- ¿Te he dicho que me quiero apuntar al gimnasio?.
- ¡¿Sí?!.
- Sí.
- Yo me he apuntado hace mes y medio...
- Jajaja, se te nota...
- Pues sí, tía, ¡dentro de tres meses ya me podré meter a gigoló! Jajajaj.
- Jajaja.
- ¿A cuál te quieres apuntar?.
- A Termalia.
- ¡Joder, es al que voy yo!.
- Coño. ¿Qué vas por la mañana o por la tarde?.
- ¡Mañanas!. Siempre por la mañana, incluso fui el domingo.
- Sí que le has cogido afición.
- ¿Quieres que vayamos juntos?. A mí me da palo ir solo.
- ¿En serio vendrías conmigo?.
- ¡Claro, Malaputilla!. ¿Para qué están los amigos?.
- Ooooh, de puta madre, cuánto te lo agradecería, corazón... ¡Cuento contigo, entonces!.
Nos abrazamos.
- Claro, niña, así uno tira del otro.
- ¡Genial!. A ver si me matriculo esta semana y empezamos.
- Vaaaale. ¿A qué hora irás?.
- Pues a primera, a las siete de la mañana, que yo entro a trabajar a las nueve.
- ...
- Sigue en pie...
Y cogiendo aire y frunciendo el ceño respondió con un par:
- Eeeeh... esto...
- ¿Verdad?.
- Síiiii... Sí, sí, sin problema, tú me llamas, me despiertas y punto.
- JAJAJAJAJA.

4 comentarios:

---VORAGINE--- dijo...

jajajajajaja!
ir un domingo, pase, pero madrugar?! anda, ya!

zetapp dijo...

Putamala aun no aprendiste aquello que de " lo peor de ser fusilado es que hay que madrugar"

malaputa dijo...

A mí madrugar no me duele, me duele trabajar :P

Ada Gavner dijo...

Jajajajaja. Eso todavía no lo había nunca!!!

Un besaso presiosah!!! :****