lunes, 29 de junio de 2009

Seguimos con la vomitera...

... la que me produce la política nacional, Aznar condenando lo de Honduras, pero cuando fue la intentona de golpe de estado en Venezuela, durante su mandato, fuimos el único estado del mundo en reconocer, en un tiempo récord, al nuevo golbierno; lo de Bárcenas, que ni dimite ni lo echan, lo que me hace pensar que mucha mierda conoce que lo convierte en intocable; lo de Camps en Valencia, hartándose de robar y que aún encima sus votantes lo jalean; los palos de ciego que están dado Zapatero y su gobierno (que es malo, pero es que me da terror pensar lo que haría el PP en su lugar, cuando no dicen qué cojones harían ellos es que debe ser la hostia); que para quitar los honores a Franco (un dictador y genocida) en el ayuntamiento de Madrid tengan que salir un par de diputados del PP (¿en qué cabeza cabe?); y la política internacional, lo de Berlusconi, lo de Honduras que ya no se sabe qué es peor, lo de Hugo Chávez que cada vez que abre la boca confirma que es un payaso y un imbécil (la ley de prohibir la entrada a libros si ya escribió sobre el tema un venezolano es de subnormales, y es sólo un triste (y puto) ejemplo), y tantas, tantas cosas que enmierdan las noticias, los periódicos, la radio, la hora de comer, la de cenar, la realidad desde que abrimos los ojos hasta que nos vamos a dormir.
No lo entiendo.

viernes, 26 de junio de 2009

26 de junio.

Me han renovado. Habíamos quedado cuando entré, hace un año, que tendría dos contratos de seis meses y luego me harían indefinida. Pues de eso nada, otro de seis meses, en otra empresa, retenciones de la hostia y ya puedo decir adiós a 24 días de vacaciones, ahora se verá si me las pagan o qué cojones pasa.
Que alegría tener trabajo.

miércoles, 17 de junio de 2009

No sé si es de haber tenido que trabajar todo el fin de semana o qué, pero empiezo a pensar que necesito vacaciones. Mucho, además.

miércoles, 10 de junio de 2009

País...

Les dan a los brigadistas ingleses el pasaporte español y nos dan las gracias cuando deberíamos ser TODOS los españoles los que debieramos estar agradecidos por toda esa gente que vino a España durante la Guerra Civil a defender la libertad, siempre que oigo hablar de esa gente siempre pienso lo mismo: fue la última guerra de los soñadores.
La nota graciosa de las noticias la puso la iglesia (me niego a poner esa i latina en mayúscula), diciendo que gracias a ellos el estado se ahorra miles de millones, casi me da un mal de la risa. Por mí echamos cuentas YA y que se autofinancien, que hace años que tendrían que hacerlo.
Eso y dejarnos vivir en paz, claro.

lunes, 8 de junio de 2009

Estoy de lunes.

Vivimos en el país en el que la gente vota a Alí Babá y los cuarenta ladrones y se enorgullece.
No nos falta mucho para tener aquí a un Berlusconi.
Y nos lo merecemos.
Hoy han aumentado mis funciones, debe ser que piensan que me toco el nabo.
El sábado trabajo.
El domingo, por fin, descanso, ah, no, es verdad, me acaban de decir que también trabajo.
A mis señores padres no les llega verme el jeto de lunes a viernes, también me lo quieren ver los fines de semana en compañía de Dreamer. Claro, me encanta, desde siempre, levantarme pronto los domingos, y más para ir de visita.
Ah, es verdad, este domingo no podremos ir, TRABAJO.
Todavía no sé si me echan o me hacen indefinida en el trabajo, pero, a juzgar por lo contenta que me tienen hoy, no me quieren echar ni quieren que me quede, QUIEREN QUE LOS MANDE A TOMAR POR CULO YO.
Llueve, hace viento, frío y estoy sola en el curro.
Qué bien que es lunes, ya sólo me quedan once días para descansar.
Como surja cualquier problema, Puerto Urraco se me queda pequeño.



viernes, 5 de junio de 2009

Sobre el cliente borde...

Ese que le eeencaaaaanta como huele a mi compañera.
Ayer, a última hora de la tarde, tuve que acercarme a su trabajo para que me firmara unos papeles, estaba ocupado en ese momento por lo que me dijeron en recepción pero salió inmediatamente, nos sentamos en un pasillo y le di los papeles, eran las ocho de la tarde. Nos saludamos, nos sentamos uno al lado del otro, abrió la carpeta y con cara cansada me preguntó:
- ¿Los has revisado?.
- Sí.
- ¿Me fío de ti?.
- Claro, tiene que firmar doce veces.
- Joder...
Comenzó a firmar.
- ¿Un día largo?.
- Sí, y lo que me queda -suspira-.
Pienso que tiene sesenta años, casi sesenta y uno, y de todas las veces que nos hemos visto esta es la primera vez que lo veo cien por cien humano.
Cuando terminamos, nos saludamos y quedamos en hablar esta mañana.
Me dieron ganas de decirle:
- ¿Por qué trabaja tanto?. Váyase para casa, hombre.
Y recordé que está divorciado.
La verdad es que no sé por qué pero me dio ternura.

martes, 2 de junio de 2009

Momentos memorables del día...

Finalmente el cliente cerró la operación convertido en un tarrito de miel.
Esta tarde tenía que venir al trabajo a por un asunto y yo estaba en el despacho de mi compañera, pero al verlo llegar me levanté y regresé a mi despacho con él.
Estabamos hablando con la puerta abierta cuando mi compañera asomó la cabecita y le cascó al cliente:
- Perdón por la interrupción, pero... sé que no es apropiado, pero... ¡me encanta como huele!.
Sorpresa mayúscula en ambos.
Él, con guasa, sonríe y le responde:
- No te preocupes, te regalo un bote y así se lo pone tu marido.
- No tengo...
- Ah, bueno, yo tampoco estoy casado, estoy libre, solterito...
- Ah, estamos igual, entonces.
Las sonrisas y las risitas se multiplicaban.
Yo sentada mirando la escena me divertía de lo lindo.
Al cabo de un rato acompaño al cliente a su coche y nos encontramos con mi compañera, que viendo que él tiene un cartel en su coche anunciando que lo vende por cuatro mil euros, le suelta:
- Malaputa, ¿has visto este coche que se vende?.
- Si lo quieres te lo vendo -le responde él rápidamente.
- Sí, mil euros vale, ¿no? -dice mi compañera riendo-.
- Cuatro mil, ni uno menos -más risitas-.
- Bueno, yo le daría mil -risas para dar y repartir-.
- No te preocupes mujer - él le coge del brazo y acercándose sonriendo-, mil y el resto ya te lo sacaría del cuerpo.
Ahí es cuando YO comencé a reir.