viernes, 5 de junio de 2009

Sobre el cliente borde...

Ese que le eeencaaaaanta como huele a mi compañera.
Ayer, a última hora de la tarde, tuve que acercarme a su trabajo para que me firmara unos papeles, estaba ocupado en ese momento por lo que me dijeron en recepción pero salió inmediatamente, nos sentamos en un pasillo y le di los papeles, eran las ocho de la tarde. Nos saludamos, nos sentamos uno al lado del otro, abrió la carpeta y con cara cansada me preguntó:
- ¿Los has revisado?.
- Sí.
- ¿Me fío de ti?.
- Claro, tiene que firmar doce veces.
- Joder...
Comenzó a firmar.
- ¿Un día largo?.
- Sí, y lo que me queda -suspira-.
Pienso que tiene sesenta años, casi sesenta y uno, y de todas las veces que nos hemos visto esta es la primera vez que lo veo cien por cien humano.
Cuando terminamos, nos saludamos y quedamos en hablar esta mañana.
Me dieron ganas de decirle:
- ¿Por qué trabaja tanto?. Váyase para casa, hombre.
Y recordé que está divorciado.
La verdad es que no sé por qué pero me dio ternura.

3 comentarios:

zetapp dijo...

Mira que sois malas las mujeres, el pobre hombre se mata a trabajar para pasar una gran pensión a su ex......

Gilito dijo...

Entonces lo de los shorts como ha quedado?

J-vol dijo...

Ya, ya...