viernes, 23 de mayo de 2008

2 meses.

Mi ausencia se justifica por una jornada laboral de unas 65 horas semanales repartidas de lunes a sábado, con un domingo a repartir en amor, familia y un breve descanso.
Ahora la pregunta es: ¿hasta dónde me compensa?.
Bueno, en realidad las preguntas son:
- Si esto es lo mejor, ¿cómo será lo que hay ahí fuera?.
- Si trabajo tanto para otros, ¿por qué no lo hago para mí misma?.
- ¿Haciendo qué?.
- ¿Habéis notado alguna vez tanto cansancio y estrés que oíais como un zumbido dentro de la cabeza?.
...
Siento no responder mensajes, ni mails, ni casi llamadas, pero en el trabajo no puedo y la vida fuera del trabajo es casi inexistente.
Un beso.