miércoles, 30 de julio de 2008

Tiempos difíciles.

Uno de mis compañeros de trabajo ha abierto un negocio con su novia. Ayer, hablando de la situación económica general, no pudo evitar comentar en referencia a su empleada:
- La verdad, Malaputa, no sé qué es mejor, porque el beneficio que da no llega para sostener ni su propio salario... y tal y como está la cosa no sé qué es mejor, si despedirla o explotarla.
Aquí nos reímos todos.
Por no llorar.

2 comentarios:

Ada Gavner dijo...

Hombre el chico se lo ha montado bien. Cuando estás hasta los huevos de que te fustiguen... te compras un látigo. Algo de mérito tiene.

Lu dijo...

pues no es epoca de poner un negocio
yo el qeu iba a poner lo he suspendido hasta que lleguen mejores tiempo
un bess