martes, 22 de julio de 2008

Hace tanto calor aquí... Veo cómo se me forman gotas de sudor en el escote, cuando me incorporo para que la brisa me refresque un poco te veo sentado a mis pies, jugueteando con el agua que casi nos toca. Me vuelvo a tumbar sobre la roca y, al cabo, abro los ojos para mirarte. Te veo recorriéndome con la mirada.
Poco a poco.
Comienzas por mis pies descalzos y vas subiendo por mis piernas.
Nos miramos brevemente a los ojos.
Vuelves a recorrerme con la vista con parsimonia.
Te miro interrogándote y agachándote, acercándote a mi toalla, me susurras al oído:
- Se te nota la rajita...
Sólo pude responder con una carcajada.