jueves, 6 de marzo de 2008

Resumiendo que es gerundio.

El cabrón que me estaba jodiendo la vida en el trabajo se ha ido, así como el que había sido mi jefe directo, nuevo jefe, nuevos compañeros, unos conocidos y otros no, parece que el futuro es, si no de color rosa, tira a verde esperanza, no hay queja, vamos.
En el ámbito personal, tengo tan poco tiempo para el ámbito personal que menos mal que nos va bien, o sería, sencillamente una mierda a la que habría que prender fuego urgentemente.
Además, me he dado cuenta de que hablo por lo codos (y yo que pensaba que era una persona callada... qué poco me conozco), o a lo mejor es la imposibilidad de hablar.
Cuanto más me lo prohíben más ganas me entran.

3 comentarios:

Ada Gavner dijo...

Pues que quieres que te diga, yo te tengo por una cotorrilla. Jajaja, so sí, de puta madre. Ya me contarás que tal con los nuevos.

noadas dijo...

La mismita sensación que vivimos al quitarnos unos zapatos que nos quedan pequeños.
Felicidades.

tenblog dijo...

me alegro!