sábado, 26 de enero de 2008

Cansancio.

Últimamente, hay veces, muchas, comenzando a ser demasiadas, que deseo que me toque la lotería, que desearía quedarme en una burbuja oscura llena de líquido calentito durmiendo, vegetando, descansando, que llego al trabajo y miro la puerta desde el coche y deseo ser Paris Hilton, que ya no me río nunca, ni en casa, ni en el trabajo, que ya no puedo quedar con nadie, que no veo nada que no sea el trabajo, que no sea mi casa, que no sea el coche.
El señor de la limpieza me dijo el otro día:
-Malaputilla, todos tendríamos que ser inmortales, no deberíamos morir nunca.
Horrorizada y escandalizada le respondí:
- ¡Joder, no!. ¡¿Te imaginas vivir mil, dos mil años así?!.
- Sí. Claro que sí.
Me falta la respiración sólo de pensarlo.

6 comentarios:

Pam dijo...

Mal de muchos, consuelo de tontos, que dicen, pero reconozco que a mí también me pasa, demasiado a menudo. Aunque el peor momento de la semana, sin discusión, es el domingo por la tarde-noche... esos momentos de pensar: "la de años que me quedan para jubilarme". Cada lunes es el inicio de nuevo de los "exámenes diarios de la vida" (jefe, clientes...).
Parece que el martes una ya ha cogido un poquito de carrerilla y se encuentra mejor, pero qué duro, joder. Y al llegar a casa: lava platos, friega, cocina, plancha... Una puta lucha continua.
Me identifico mucho con las historias que cuentas. Te visito a menudo,
Un abrazo.

Ada Gavner dijo...

Yo siempre había dicho que iba para princesa (por eso de no currar...) pero tal como están las cosas, lo de la lotería me parece más seguro...

Lukre dijo...

no lo voy a achacar a la histemia primaveral pues faltan 2 meses, pero no sera el cambio de tiempo????
mil años asi??? me bajo ya del mundo
un beso

Dr34m3r dijo...

menuda jarta de risas ayer. me duele el pecho

malaputa dijo...

Nunca pensé que podría pasarmelo tan bien en la cama con mi novio sin que hubiera sexo de por medio.
Y a mí me sigue doliendo el cuello, mona...

tenblog dijo...

Viva la risa!!! Que a veces no puede curarlo todo, pero hace que lo olvides un rato