sábado, 15 de septiembre de 2007

Malaputa y la bastedad.

No es que yo haya sido especialmente fina y sutil a lo largo de mi vida pero oír cómo una señora de unos sesenta y cinco, setenta años, le casca a su nuera: "Tú calla, que mi hijo tiene una tranca que no sé cómo no se te sale por la espalda", te deja los cojones un poco cuadrados.

4 comentarios:

Chiringui dijo...

Hombre, que su marido sea un pollón, no es motivo para que la chica se calle...

Ada Gavner dijo...

A mi más que cuadrados... a mi se me caerían los cojones al suelo, y creo que se me desencajaría la mandíbula de tanto reírme.

malaputa dijo...

Estaba en horario laboral, neni, había que mantener la compostura...
Pero vaya, no veas al salir...

Estrellita Mutante dijo...

La visión de la nuera empalada (ya saben como) debe ser en lo que piensa cada día esa señora.