viernes, 22 de septiembre de 2006

No sé si es por culpa del café

pero la decepción y la angustia se apoderan de mí por momentos.
"El cementerio está lleno de valientes, pero también de cobardes." -dijo con mala hostia-.
Y en el fondo sé que no es eso...

2 comentarios:

mikel dijo...

Bonita frase que no dice nada que no sepamos todos...

El cementerio está lleno de personas, valientes o cobardes.

Entiendo que por cementerio entendemos el fracaso en una tarea o misión, y efectivamente, puede fracasarse adoptando una actitud valiente o cobarde.

La unica forma de no fracasar sería no siendo ni valiente, ni cobarde, algo francamente imposible a no ser que seas un fósil.

Por otro lado la cobardía o valentía de nuestros actos debemos juzgarla nosotros deacuerdo a nuestros valores y como los traicionamos o no.

En última instancia el ser o no cobarde alguna vez en nuestra vida, es posible y comprensible. Lo que resultaría incomprensible y poco humano, que habiendo sido en alguna ocasión cobardes, un análisis posterior de nosotros mismos no nos llevara a ser conscientes y asumir nuestra cobardía y crear nuestras condiciones para que no caigamos en el mismo error.

Ángel Caído dijo...

No podemos controlar todo lo que nos proponemos hacer. Supongo, que por lo menos hay que intentarlo.r