martes, 22 de agosto de 2006

In the mood for love.

- Dímelo con franqueza, ¿tienes una amante?.
- ¿Estás loca?. ¿Quién te ha dicho que la tengo?.
- Eso no importa. ¿La tienes o no?.
- No.
- No me mientas, quiero la verdad. Mírame a los ojos, ¿tienes una amante?.
- Sí.

8 comentarios:

badgirl dijo...

Eres un cobarde

otellotenore dijo...

Todos tenemos nuestros amantes físicos.

Leana dijo...

Desde luego... El problema es pedir que te digan la verdad, mujer. Eso de la sinceridad está sobreestimadísimo.

O.k.,o.k.! dijo...

Si no entienden que es peor la mentira que el polvo ajeno...

El baron rojo dijo...

Eso pasa por preguntar.

Leana dijo...

Mmmmm... discrepo.
Para qué saber la verdad? (una que hace tanto daño, además)

¿Para sentirse más lista? ¿Para sentir que no te engañan y no se ríen de ti? ¿Para encontrar explicación a las cosas?

¿Por qué es peor la mentira?
Lo ideal sería que no tuviera amantes, si ese es el acuerdo. Pero si las tiene... ¿para qué saberlo?

Kostas H. dijo...

Digamos que la cuestión están en llegar a tener acuerdos. Si no se van a cumplir, avisar por lo menos. A partir de ahí, todo puede ser...

Anónimo dijo...

Horror. Tierra, trágame. Y entonces es cuando te preguntas, ¿porqué diablos he preguntado? y empiezas a plantearte que quizá habría sido mejor vivir engañada y feliz... No importa, porque ya no tiene arreglo, no hay marcha atrás. Estoy de acuerdo con ok: esto de la sinceridad está sobrestimado.