jueves, 24 de agosto de 2006

El cuatro por cuatro

El niño siempre me decía que le jodía la música predecible, sus cuatro por cuatro facilones, poder seguir la música con la cabeza, que un músico no le sorprendiera. Se agarraba unos mosqueos cojonudos y yo me reía diciendo que no era para tanto.
Ahora me invita al cine y después de pactar acabamos viendo la típica película para pasar el rato, predecible, con sus planos, sus historias facilonas, casi se puede adivinar los diálogos, el director no te sorprende. Así que entro en la sala mosqueada, con el ojo haciendo guiños de la mala hostia. Y el hombre se ríe y me dice que no es para tanto.

6 comentarios:

rau! dijo...

ese temblor del ojo..... es malijno!

R

Ángel Caído dijo...

Pero como te dejas engañas, mujer...
Ay¡¡¡¡¡¡¡¡¡ Antes de se te desprendar la retina por la tensión acumulada en el ojo, pasa de ir al cine.

Minimalo dijo...

No es para tanto.
Pero cuidado con que eso se transforme en todo lo que se hace en la vida.

O.k.,o.k.! dijo...

...¿Y él es para tanto? ¿o pasando?

tormentadeletras dijo...

jeje...malita,que ese niño ya se ha domesticao..y acabara hartandote,tapandote las neuronas de tedio...y solo saldras volando..mientras el ,aun creera

"NO ES PARA TANTO!!!!"

Desde el sur ,brisssitassssssssssssssss

malaputa dijo...

Él es para tanto y muchísimo más...