miércoles, 16 de agosto de 2006

75 días después...

0123 Hablo por teléfono y jugueteo con un candado, está cerrado y no consigo encontrar la combinación ni el modo de abrirlo. Llueve y aquí no hace tanto calor como para salir a la calle a mojarme sin que me importe. 1234 Sólo falta hora y media y a estas alturas de la vida ya sé que el alcohol sólo sirve para despertarme sudada, con la boca pastosa y dolor de cabeza, así que la botella de ron que tengo guardada ya no es una opción. 0000 Llueve y me doy cuenta de que cuando salga, como sólo he traído sandalias, te veré con los pies descalzos, llenos de agua. No he matado a nadie, ya lo sé, pero es grave; por lo menos para mí lo es. Aprieto los números mientras rechazo la llamada del móvil. 5555 Asiento levemente por teléfono mientras muevo el candado bajo la luz para ver cómo brilla cobrizo y pienso que luego te tendré que coger. Y abro el explorer con el teléfono en la oreja, el candado en la mano y pienso 9999 que MALAPUTA se diluye, que MALAPUTA no se queja.
Así que cuelgo el teléfono y dejo el candado cerrado sobre la mesa.

7 comentarios:

O.k.,o.k.! dijo...

No te puedes diluir, pues no eres azúcar...

Desempolva tu energía, mi niña! (anda que puedo yo hablar, que ni me atrevo a postear sobre lo mío... de momento!)

mikel dijo...

Tras dejar el candado, malaputa decide tomarse un respiro...

Pasea hasta la cocina y se prepara una taza de café.

Léntamente, a sorbos, sin retirar los labios de la taza, va saboreando el café, mientras su mirada se pierde en el infinito.

En su mente comienza a dibujarse el escenario en el que se encuentra, sin esfuerzo, primero de forma borrosa, poco a poco con más nitidez.

Malaputa sonríe, mira al candado, sabe que es cuestión de tiempo encontrar la combinación y de no encontrarla, siempre podría recurrir a alguien que le echase una mano, aunque sea para forzarlo.

Lo importante ahora, es no acabar diluyéndose.

Tóma en su mano el teléfono, siente en su vientre un hormigueo de deseo y nerviosismo al anticipar la conversación.

Comienza a marcar el número.

Malaputa sabe que dentro de un momento, ya no volverá a ser la Malaputa que se diluye, que no se queja.

Malaputa, piensa que es el momento de Malaputa.

zETAp dijo...

Galicia se quema y tú te diluyes, mal tema.
Primer verano de Touriño y Galicia se quema, !!!!FRAGA SIEMPRE!!!!

laceci dijo...

Coño! pensaba que al final del episodio se abría el candado!!
Te faltó probar 1111.

:D

voragine dijo...

te diluyes? bajo qué disolvente? agua-ras, gasolina ...?
no creo, más bien debe ser un sedentarismo exacerbado, un conformismo incipiente (ui, lo que he dicho!);
espero (y deseo) estar errando;



«El napalm, hijo. No hay nada en el mundo que tenga ese olor. Me gusta olerlo cuando me despierto por las mañanas. Mira, hijo, una vez bombardeamos una colina con napalm durante doce horas y, cuando todo terminó, subí arriba. No encontré nada. Sólo el cadáver de un comunista. Pero el olor, aquel olor a gasolina, estaba allí. ¡Toda la colina olía a victoria!»

malaputa dijo...

Particularmente me gustó más el discurso de Brando al final.
Fraga NUNCA MÁIS. Tantos años y ya ves lo bien que le va a Galicia, eso es que no lo hizo muy bien, ¿no?. Porque tiempo y dinero tuvo...
Conformismo, no digo jamás porque no se puede decir de este agua no beberé, pero... era simple cansancio. Nada más.

otellotenore dijo...

Para abrir un candado cerrado, debes calentarlo con un mechero o con algo que despida mucha calor. La cerradura se dilatará y saltará el cierre.