martes, 6 de junio de 2006

Dentro del coche, corriendo, metiéndome entre otros coches, con la música a toda hostia, el sol en la glorieta, más adelante, las gaviotas chillando, "no llego", dolores antiguos, ansias nuevas, prisas, las grúas a mi izquierda, frenando de repente en el puto semáforo, y "no llego"
(me miró de reojo y me dijo suavemente en voz baja)
enciendo el aire acondicionado mientras el Volkswagen Polo amarillo lleno de tíos se para a mi lado, la vieja se pone a cruzar justo cuando la luz verde del peatón comienza a parpadear, "hay que joderse, con la prisa que tengo", la pizza de aquella noche, y Romeo adoraba a Julieta,
("gustar, me gustas, pero querer..." y torció el morro en un gesto de repulsión)
y hacía tanto calor que era horrible, mojaba la camiseta sentada en el coche, tanto cemento, tanto asfalto, "joder, otro semáforo", miro la hora en un marcador al lado de la calzada, en lugar de la hora me dice la temperatura, "no puede ser tanto calor, joder"
(las gafas de sol y los ojos hinchados)
aparcar debajo de un árbol siete minutos antes de la hora, echar el freno de mano, verlo llegar casi detrás de mi, bajarme, cerrar las puertas, ponerme a caminar, alargar las manos, besarnos, "sólo quince minutos"
("quédate" llorando en la puerta del ascensor)
reprimo las ganas de correr, pero me quedo, me marcho quince minutos después, "cuídate", "te echaré de menos", no tengo que huir porque me tengo que ir, me abraza a pesar del calor sin saber
y la angustia dentro
siempre dentro
dentro
("¡FUERA!")

3 comentarios:

SantiNoBrain dijo...

Quédate.
Cuídate.
¡Qué parecidos!

mikel dijo...

Uaooooo...

Entre recuerdos y rupturas...

El alma muy lacerada...

txe dijo...

echalo fuera!!!

Saludos