miércoles, 11 de enero de 2006

Vía mail...

No tengo remedio, aunque vaya por la calle sintiéndome la tía más
feliz del mundo, basta con que me cruce con alguien que tiene cara
triste, con cara de preocupación, para que me ponga en su lugar y me
recuerde a mí misma en esa misma situación.
Con el zumbido de los problemas en los oídos, mirando la gente pasar
aparentemente despreocupada, como viviendo en un mundo paralelo en el
que no puedo entrar.
Al final siempre pienso lo mismo: ojalá pudiera regalarles un poco de
mi tranquilidad...
Entonces me pregunto: ¿MALAPUTA?.
Pfff...

7 comentarios:

O.k.,o.k.! dijo...

A veces me pasa a mí también, o incluso saltárseme una lágrima (o dos) cuando veo a alguien muy disgustado, aguantándose las lágrimas.

NO soy tan fuerte como parezco.

Zero Neuronas dijo...

Hacía tiempo que no te visitaba. No te desanimes viendo la tristeza de los demás, piensa que tal vez puedas alegrarlos de alguna manera.
Saludos.

Osita Punk! dijo...

Ponte lentes de sol e ignora el resto.

coco dijo...

Se pueden convertir miradas de tristeza en sonrisas de esperanza. Tú, con tus post, me ayudas cada día.

Cat's dijo...

siempre habrá alguien peor que uno.Siempre habrá alguien con verdaderos problemas... supongo que por eso existen esos mundos paralelos, esos mundos disociados, esos mundos que nos creamos para sentirnos enteros.

Ireneu dijo...

Mientras hay vida hay sentimiento. Quien no siente nada ante el dolor ajeno, es un muerto en vida. Y tu estas muy viva.

Un besazo!

Anónimo dijo...

Si los medicos se muriesen cada vez que se les muere un paciente en el mundo no habria medicos.
Cambia de sistema y no te amargues.
Un besito.
francisco