martes, 22 de febrero de 2005

¿Cómo tomarse esto?.

[02:38] :@ TíoRechazado : ciao Malaputa .



[02:38] :@ TíoRechazado : descansa .



[02:38] :@ TíoRechazado : en paz .

lunes, 21 de febrero de 2005

Hijos de puta y gilipollas.

Siguiendo el tema de los hijos de puta, J+MC ha recordado una de las cosas que no se pueden olvidar, los gilipollas. Generalmente al lado de un hijo de puta hay por lo menos un gilipollas lamiéndole el culo. Por supuesto el gilipollas suele creerse la hostia, porque tiene un super coleguita. Da igual que el primero lo manipule y se descojone vivo de él, al fin y al cabo si le llamamos gilipollas es por algo.
El hijo de puta manipula y el otro actúa.
Lo gracioso es cuando tanto uno como otro creen tener autoridad moral suficiente como para dar lecciones a los demás.
¿Quién merece más la hostia?. Pues, ¿para qué discutirlo?. Apaleemos a los dos.

viernes, 18 de febrero de 2005

Los otros y los hijos de puta.

Generalmente solemos caer en el error de preguntarnos cómo puede ser alguna persona tan hija de puta.
Encuentro que es una pregunta estúpida, aunque reconozco que es tentador preguntárselo. ¿Que por qué es estúpida?. Pues porque pienso que algunas personas son hijas de puta porque sí.
Y les da igual.

miércoles, 16 de febrero de 2005

La voz de la historia.

¿Qué ocurrirá cuando se mueran las víctimas de los nazis, las víctimas de la guerra civil, con los que vivieron todo aquello en primera persona?. Pienso que si no aprovechamos ahora que aún están vivos para poner voz a ese horror, cuando mueran, seremos pasto de los putos revisionistas.

martes, 15 de febrero de 2005

La ingenuidad me rejuvenece el corazón.

De niña estuve firmemente convencida de que mi abuelo paterno, esa figura casi mítica de la que se hablaba siempre en medio de alabanzas, era el escritor gallego Castelao. No recuerdo cómo salí del error, pero a los diez ya no creía tal cosa.

Y hoy, después de una visita a casa de la abuela (segunda esposa de mi abuelo y bastante más joven que él), se acabó de caer algo que he creído durante años. Bueno, que he querido creer durante años para que no acabara de caerse el mito. Y no es que a mi abuela se le vaya la cabeza, es una historia de la que ella debe estar también convencida porque lleva toda mi vida repitiéndolo, pero le he preguntado a mi padre a ver si era verdad lo que decía y me lo ha desmentido.

Mi "brodel", si me estás leyendo, que sepas que el abuelo Daniel nunca fue diputado justo antes de la guerra civil, ¿y la historia de que había hecho la mili con Alfonso XIII?. Puta mentira. Según tu madre, en esa época, todo María Santísima decía haber visto a Alfonso XIII por ahí de incógnito. De putas, en las tascas, paseando mezclado entre la multitud. Y al parecer a todos les decía lo mismo: "Eh, me guardarás el secreto, ¿verdad?".
¿Que es ingenuo?. Lo sé, lo sé. Pero, ¿qué coño?. A nadie le gusta que se le caiga un mito y menos si se trata de su abuelo.

domingo, 13 de febrero de 2005

Cómo echar a un amigo de tu vida en una patada.

- Holaaa, ¿qué tal?.

- Bien, gracias, ¿tú?.

- Bien también gracias.

- ¿Qué tal ayer?.

- La cena bien, pero bueno, ya sabes, ahora todo ha cambiado.

- Claro.

- Bueno, cuéntame tú algo.

- Yo no tengo nada que contarte.

sábado, 12 de febrero de 2005

Pero la vida también

es cuando vas en el coche y de repente, sin motivo, se te llenan los ojos de lágrimas, se te acelera el corazón y te falta el aire, y la angustia te agarra del cuello y querrías gritar y gritar para callar el ruido que tienes en el cerebro.

viernes, 11 de febrero de 2005

Hoy estoy de malas...

Sé que tengo mala leche y que tengo un carácter un poco difícil, pero me jode ver como alguien a quien considero amigo, cae una y otra vez en el mismo error.
Cuando veo que alguien es envidioso y/o interesado y no sólo te chupa la sangre si no que además en alguna ocasión utiliza lo que ha aprendido de ti para pisarte el cuello, pues como que me mosqueo.
El típico que sabe de un libro lo que tú le has contado y va por ahí dándose aires de lector e intelectual...
Nunca aprenderé que leer las contraportadas aporta que te cagas.

jueves, 10 de febrero de 2005

A veces cruzamos una palabra con alguien, nadie para nosotros y a lo mejor es todo para otro.
Y me paro a pensar que un breve contacto estúpido con alguien, un cruce de palabras por cortesía, y me pongo a imaginar todo lo que hay detrás de la persona con la que he intercambiado dos palabras sin volver a pensar en ello. Como dos pompas de jabón invisibles llenas de cosas, es nada pero hay tanto detrás.
Entonces miro a mi alrededor y veo crecer en progresión geométrica las historias a mi alrededor. Un sólo un individuo es nada, pero tantas relaciones y tantas historias llenan el mundo y marea. Tantas conversaciones, risas, gritos, llantos, silencios, recuerdos, olvidos, despistes, gente que va y viene. Tanto tanto tanto...
Y me doy cuenta de que sé tan poco, que me dan ganas de volver a casa y meterme en la cama.

miércoles, 9 de febrero de 2005

Consolemonos...

Aquí hay mucho gilipollas, pero no llegan hasta este punto.

P.d.: ¿Esto podría definirse como un arranque o un consuelo nacionalista?.

lunes, 7 de febrero de 2005

Ya está en tiempo de descuento...

Y sólo soy capaz de pensar que los muertos no sólo se llevan una parte de nuestra vida, también se llevan todo aquello que no hicimos, las cosas que no hicimos, las cosas que no les dijimos...
Te queda la sensación de haber perdido el tiempo durante años y años.
Así que aprovecho todos estos días para mimarlo y decirle cuánto le quiero y cuánto le quise y cuánto lo querré cuando ya se haya muerto.
Te quiero, ratoncito.

martes, 1 de febrero de 2005

Me reafirmo, nos vamos a la mierda.

Iba caminando por la calle detrás de un grupito de quinceañeras con el uniforme de su colegio privado, las oía reirse y no prestaba atención a lo que mugían, tan monas ellas, hasta que llegamos a un semáforo. En la esquina había un chico de veintilargos, treinta y pocos, repartiendo propaganda, el grupo y yo nos paramos a su lado, yo recogí uno de los folletos un segundo después de que una de ellas cogiera el suyo.
Dedicó un momento de su vida para-lela a observar el momento. Miró al chico con cara de asco y tirándole el folleto a la cara le dijo con un desprecio que era para partirle la cara a la pedazo hija de puta: "¡Perdedor!". Las que iban con ellas ni se inmutaron, pero él y yo nos quedamos parados en el semáforo congelados.

¿Los oyes aullar?.

Han probado la sangre, y quieren más.