miércoles, 8 de diciembre de 2004

Terciopelo.

Hay una clase especial de personas que son como el terciopelo, difícil de encontrar, no todo el mundo se puede permitir el lujo de acceder a él, pero cuando lo tienes en tus manos no te cansarías de acariciarlo y de hundir la cara en él... Parece que se detiene el tiempo en esa oscuridad tierna y cálida.
Y cuando se van te quedas con el culo al aire, desprotegida y muerta de frío.
Después de una ración de terciopelo, ¿quién coño quiere sábanas de algodón?.

7 comentarios:

Lo que queda de Mel. dijo...

"Después de conocer una mujer etérea, ¿puede brindarnos alguna clase de atractivos una mujer terrestre? (...)
Yo, por lo menos, soy incapaz de comprender la seducción de una mujer pedestre, y por más empeño que ponga en concebirlo, no me es posible ni tan siquiera imaginar que pueda hacerse el amor más que volando".
Oliverio Girondo.

Buenos días, querida.

El semielfo dijo...

Malaputa te saludo.Es la primera vez para mi

malaputa dijo...

Vosotros por lo menos ya sabeis que existió María Luisa, ahora nosotras tenemos que encontrar por lo menos a un Oliverio...
Buenas tardes :)

Bienvenido, Tanis :)

diego dijo...

aquel terciopelo que encontré de casualidad y se fue sin decir adios. Ahora solo encuentro poliester, ni si quiera algodón

La-Ruina-de-la-Familia dijo...

Venga,tocadme un poco.Todos.Os dejo.

Lo que queda de Mel. dijo...

Lycra, hermano. Y vamos chutando.

Burma dijo...

Calor artificial nena, y a veces nuestra piel se deja engañar tan bien.. pero el vacío mañanero intensifica los recuerdos..