miércoles, 15 de septiembre de 2004

Sorpresas te da la vida.

A veces pienso que la gente es lo mejor y otra veces pienso que es lo peor, pero al final la conclusión es que la gente es simplemente sorprendente.
Un ex que te ha pedido que lo olvides y luego te persigue, una amiga que dice que te odia y luego te mete mano, un tío que te tira los trastos y de un día para otro deja de hablarte, un grupo de gente que se te rifa sin preguntarte tu opinión, la persona que surge de entre ese grupo de personas conocidas, desconocidas en verdad, y te sorprende regalándote su amistad (gracias gracias, eternamente, gracias ;*), aquel que te ve cargada, morada por el esfuerzo, y te empuja y te dice "¡aparta!", aquella que te ve apurada y desesperada y te tiende una mano; todos esos actos diarios extraños e incomprensibles que tiene toda la gente que conocemos, y la que desconocemos, nos hace grandes y miserables.
Yo también me sorprendo a mí misma, hay veces que reacciono de una manera inesperada y pienso "joder, ¡en verdad soy una hija de puta!", afortunadamente la mayor parte del tiempo me voy a dormir con la conciencia limpia, afortunadamente.
Creo que la palabra de hoy es empatía, y esto me obliga a cambiar la recomendación musical del día y dejar para mañana la que pensaba poner hoy.
Muchas gracias a los que me leen, muchas gracias shemita por añadirme en tu lista de links, tan pronto consiga poner yo la lista, ahí estarás tú ;)
Y gracias a todos los que he conocido hasta ahora, el 99% de la gente que he conocido hasta ahora no lee esto, pero aún así le doy las gracias. A lo buenos, los malos, los buenísimos y los hijos de puta, a los que me hicieron daño alguna vez, a los que me hicieron feliz, aunque sólo fuera una vez; porque de todos se aprende algo, también de mí misma, porque todos me han aportado algo, con cada persona que conozco hay una nueva lección para mí, y eso pienso que me ayuda a ser mejor persona.

2 comentarios:

diego dijo...

La gente nunca deja de sorprender, sobre todo aquellos que pensabas conocer y en realidad estabas muy lejos de ello, he tenido malas experiencias al respecto.
En cuanto a sentirme un hijo de puta cuando me acuesto, pues si me ha pasado.
Ah! gracias por tu sugerencia, pero llevar un walkman o discman por esos barrios es un tanto peligroso, por eso prefiero un libro, aunque bueno, igual hoy dormí 1 hora
ánimo! siempre ánimo!

tximeleta dijo...

Estoy de acuerdo, la gente sorprende a cada momento. Entre la persona con la que has tenido un mal rollo y al día siguiente sin más ni más te trata de ¡preciosa!, la persona que desaparece como si se lo hubiese tragado la tierra y sorprendete, muy sorprendentemente, aparece el día de tu cumpleaños para felicitarte... En fin, la vida está llena de sorpresas con la gente, pero como dices, de todo se aprende en esta vida, aunque sigo quedándome con ese porcentaje de gente buena que aparece en nuestras vidas.

Sigue así, galleguiña :** ¡y sonríe, siempre sonríe, que como dice un dicho:
"Nunca dejes de sonreír, ni siquiera cuando estés triste, porque no sabes quién se puede enamorar de tu sonrisa"