lunes, 13 de septiembre de 2004

Mirando hacia arriba.

Lo bueno de bajar, es que al final el único camino de salida es ir hacia arriba.
Es curioso que cuando por fin doy ánimos a alguien tenga yo un par de días de mierda. De todas formas nos los retiro, faltaría más.
Bueno, tampoco es que haya tocado fondo estos días, ni mucho menos, sólo han sido un par de días de mierda, comunes, habituales; lo normal. A todo el mundo le ocurre. No puede haber días buenos si no hay días malos.
Pero ha sido un fin de semana revelador en varias cuestiones. Y no es algo que descubra ahora, pero este fin de semana no ha hecho más que lograr que me reafirme en ello.
1º Cuando decide no escuchar, no insistas.
2º Cuando alguien se ciega, siéntate y espera.
3º Creo que soy más atractiva de lo que pensaba (esto es especialmente reconfortante, ¿para qué negarlo? :P).
4º Empiezo a pensar que no es tan difícil conseguir lo que deseo (esto también reconforta un jartón), porque...
5º Cuando te metes en una autopista en dirección contraria, los locos no son los que vienen de frente (aunque a algunas personas le parezca increíble).
Además, decir que si hay que meterse en un maizal a las cuatro de la mañana para encontrar algo que ha tirado un amigo en un momento de debilidad y... "confusión mental"... ejem... se hace y no se hable más. Es más, ya tengo ganas, porque va a ser para no perderselo.
Ah, y quiero darle las gracias a D., porque gracias a él puedo hacer la recomendación musical del día. Chas asias, amor ¦*



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